jueves, 9 de mayo de 2013

Medias palabras.

Empieza a examinar lo que oís durante un día. No hace falta tanto, con una hora es suficiente.

¿Te has dado cuenta de la cantidad de eufemismos que se usan a diario? ¿Te has planteado si no se abusa de ello?
¿Por qué nos encabezamos en dulcificar la realidad? ¿Por qué nos negamos a aceptar la crudeza de la vida? ¿Por qué existen tantas maneras de decir "Muerte", si ya tenemos al propio término? ¿O para decir "Enfermedad"? ¿O...? Tantos ejemplos podríamos encontrar.

Llega un momento que usamos unos vocablos tan sotisficados y carentes de significado que acabámos dudando de lo que nos han dicho realmente. "Se ha ido". ¿De viaje? ¿Se ha muerto? Tampoco vas a preguntar directamente, es muy inoportuno, ¿no?

Y solo a nivel interpersonal, pero ¿y en economía? ¿O política? Las cosas se complican un poco más, si cabe la posibilidad.

"Crecimiento negativo". Per ¿crecer no es siempre hacia arriba? ¿Negativo? ¿Desde cuándo existe eso? Hablemos con propiedad. Es decrecer, es una bajada, si no aceptamos lo que pasa, no podremos resolver nada.

"Un desliz de contabilida". Ya, ¿no será por algún casual intencionado? ¿Seguro que es un error?

Ha llegado el momento de abandonar tanta "educación" que no lo es y nombrar las cosas por su nombre. La connotación no la tiene la palabra. Ella solo describe un hecho. Las connotaciones las damos en sociedad, todos en conjunto, y podrías dejar de hacerlo.

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